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AUTOBIOGRAFÍA

Nací en la ciudad de Veracruz, la madrugada del 24 de marzo de 1999, siendo un poco más exactos en el IMSS Diaz Miron a la 1:05 horas.

Crecí con mi familia materna y mi papá, este sólo estuvo conmigo hasta los once años; él era un señor mayor, que enfermó y como viejito ya no salía de casa, ya no trabajaba, ya no iba a verme. Papá tenía una familia extra, una esposa y otros tres hijos, mamá y yo eramos «la casa chica».
Cuando tenía 15 papá murió y nada fue diferente, ya no lo veía.

Pero bueno, ahora vamos con la familia de mamá; se conforma por sus padres, su hermano mayor quien es soltero, su hermana menor, soltera también y su hermana gemela, casada y con dos niños (que son media pesadilla a veces).

Mi mamá era ama de casa, se dedicaba a mí y a la casa, a veces a mis primos, ya que mi tía tenía un trabajo que le demandaba mucho tiempo, al igual que mi tío, ella era enfermera en el hospital militar de boca del río y él contador en una agencia aduanal.
Mamá y yo vivíamos en un pequeño… muuuy pequeño apartamento, a cinco casas de la casa de mis abuelos, ahí sólo ibamos a dormir y pasar las noches, porque cada mañana después de llevarme a la escuela, mi mamá se iba con ellos a pasar el día, estabamos ahí siempre, al igual que mis primos, ahí desayunabamos, comíamos, cenabamos, nos bañabamos y juagabamos y a veces… peleabamos.

Cursé en mi colonia toda la educación básica y hasta la medía superior, en el kinder había una niña morenita de cabello chino con quien jugué algunas veces, esa niña me la volví a encontrar entrando a la secundaría y se volvió mi mejor amiga hasta la fecha, su nombre es Mariel y llevamos ocho años de amistad.
En la secundaria aprendí a tocar la guitarra y participé en la rondalla de la escuela, más tarde en la preparatoria igual participaría en la rondalla y hasta me haría cargo de la organización de la misma.

Nada resultó tán difícil como ingresar a la universidad, eso sí fue un tema.
cursando el último semestre de la preparatoria decidí que quería estudiar arquitectura en la universidad veracruzana, para mi buena suerte dos años antes había comenzado ese programa de estudios en mi ciudad, para mi mala suerte, sólo había 25 lugares, para mi muy mala suerte, quedé en el lugar 55, lejísimos.

Mi mejor amigo Efraín, a quien había conocido en la preparatoria, había quedado en ingeniería química, si yo hubiera quedado en arquitectura, hubieramos compartido facultad; habíamos tomado juntos un curso para ingresar a la universidad.
Mariel había perdido un año en la prepa, así que ella estaba un año atrás.

Temiendo no entrar a la UV, hice un segundo examen de admisión, este fue para ITBOCA, pues en la prepa hice mi servicio social ahí y no estuvo nada mal. La gente me convenció que ingeniería civil era mejor que arquitectura y entré a la carrera. Aunque no me gustó en absoluto y antes de terminar el semestre la abandoné. Me di cuenta que sólo había entrado para no perder el año escolar, pero no tenía caso continuar sino quería esa carrera.

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