Viernes 21/02 ¿Qué pasó? El profe llegó con un elegante retraso, ni subió, nos dijo desde abajo que la clase sería en alguna aula de abajo. Muy inusual, ya que en ninguna aula de abajo hay computadoras , todos trabajamos desde nuestro celular con la RIUV creando encuestas en Forms y compartiendola con todo el grupo a través de Teams.
¿Qué sentí? Sentí emoción por aprender algo nuevo, ahora sé crear las encuestas que en algunas ocasiones nos han hecho responder en la escuela, principalmente cuando era de nuevo ingreso.
¿Qué aprendí? Aprendi a usar FORMS de Microsoft y a que se puede tener clase de computación sin computadoras.
1.- ¿QUÉ PASÓ? Hoy, viernes siete de febrero me dispuse a asistir a mi primera clase de Literacidad Digital del semestre Feb-Jul 2020, llegué temprano… bastante en realidad, el día lluvioso ahuyentó todo el tráfico posible. Al llegar el profesor se presentó y puso una dinámica muy divertida para conocernos un poco, donde cada uno diría cuatro frases sobre nosotros mismos y una debía ser falsa, debíamos adivinar cual.
La clase siguíó con la presentación de Teams como herramienta de la materia, nos unimos al grupo en línea, proseguimos con wordpress, hicimos nuestro blog y aprendímos un poco a usarlo. También creamos carpetas en la nube donde subimos actividades que asignó el profesor (crear imagenes, buscar en google, etcétera)
Al final creamos una bitácora del día.
2.- ¿QUÉ SENTÍ? Me sentí muy emocionada por cursar esta materia, ya que me siento súper atrasada en tecnología y computación, además me gusta aprender cosas nuevas. Sentí que me irá bien en la materia, pues no tuve dudas hoy, logre las actividades de manera correcta y a tiempo… y sentí frío por el aire acondicionado.
3.- ¿QUÉ APRENDÍ? Aprendí a crear un blog en wordpress, a usar OneDrive, está cool, yo sólo había usado vagamente GoogleDrive, aprendí a hacer capturas de pantalla sin dar tanta vuelta por paint, usando recortes, así como también conocí qué son los operadores y cómo funcionan.
Nací en la ciudad de Veracruz, la madrugada del 24 de marzo de 1999, siendo un poco más exactos en el IMSS Diaz Miron a la 1:05 horas.
Crecí con mi familia materna y mi papá, este sólo estuvo conmigo hasta los once años; él era un señor mayor, que enfermó y como viejito ya no salía de casa, ya no trabajaba, ya no iba a verme. Papá tenía una familia extra, una esposa y otros tres hijos, mamá y yo eramos «la casa chica». Cuando tenía 15 papá murió y nada fue diferente, ya no lo veía.
Pero bueno, ahora vamos con la familia de mamá; se conforma por sus padres, su hermano mayor quien es soltero, su hermana menor, soltera también y su hermana gemela, casada y con dos niños (que son media pesadilla a veces).
Mi mamá era ama de casa, se dedicaba a mí y a la casa, a veces a mis primos, ya que mi tía tenía un trabajo que le demandaba mucho tiempo, al igual que mi tío, ella era enfermera en el hospital militar de boca del río y él contador en una agencia aduanal. Mamá y yo vivíamos en un pequeño… muuuy pequeño apartamento, a cinco casas de la casa de mis abuelos, ahí sólo ibamos a dormir y pasar las noches, porque cada mañana después de llevarme a la escuela, mi mamá se iba con ellos a pasar el día, estabamos ahí siempre, al igual que mis primos, ahí desayunabamos, comíamos, cenabamos, nos bañabamos y juagabamos y a veces… peleabamos.
Cursé en mi colonia toda la educación básica y hasta la medía superior, en el kinder había una niña morenita de cabello chino con quien jugué algunas veces, esa niña me la volví a encontrar entrando a la secundaría y se volvió mi mejor amiga hasta la fecha, su nombre es Mariel y llevamos ocho años de amistad. En la secundaria aprendí a tocar la guitarra y participé en la rondalla de la escuela, más tarde en la preparatoria igual participaría en la rondalla y hasta me haría cargo de la organización de la misma.
Nada resultó tán difícil como ingresar a la universidad, eso sí fue un tema. cursando el último semestre de la preparatoria decidí que quería estudiar arquitectura en la universidad veracruzana, para mi buena suerte dos años antes había comenzado ese programa de estudios en mi ciudad, para mi mala suerte, sólo había 25 lugares, para mi muy mala suerte, quedé en el lugar 55, lejísimos.
Mi mejor amigo Efraín, a quien había conocido en la preparatoria, había quedado en ingeniería química, si yo hubiera quedado en arquitectura, hubieramos compartido facultad; habíamos tomado juntos un curso para ingresar a la universidad. Mariel había perdido un año en la prepa, así que ella estaba un año atrás.
Temiendo no entrar a la UV, hice un segundo examen de admisión, este fue para ITBOCA, pues en la prepa hice mi servicio social ahí y no estuvo nada mal. La gente me convenció que ingeniería civil era mejor que arquitectura y entré a la carrera. Aunque no me gustó en absoluto y antes de terminar el semestre la abandoné. Me di cuenta que sólo había entrado para no perder el año escolar, pero no tenía caso continuar sino quería esa carrera.